El pasado mes de marzo de 2019, el Tribunal Supremo hizo pública una nueva sentencia (STS 158/2019, de 14 de marzo) relativa a la comercialización de hipotecas multidivisa entre consumidores y entidades financieras. Al igual que en pronunciamientos anteriores, el Tribunal reitera su posición de máxima protección hacia la figura del consumidor en supuestos en los que este tipo de operaciones no se hayan llevado a cabo con todas las garantías exigibles.

En el caso enjuiciado los demandantes son un matrimonio con estudios universitarios y experiencia inversora que en el año 2007 suscribieron un préstamo hipotecario multidivisa con la entidad Bankinter por importe de 136.800 euros, en su contravalor a yenes japoneses, es decir, 22.444.776 de yenes.

La importancia de esta sentencia reside en que las pretensiones del matrimonio fueron desestimadas tanto en primera como en segunda instancia, pero, una vez más, el Tribunal Supremo ha considerado que la comercialización del producto no se produjo correctamente, revocando las sentencias de ambas instancias para fallar a favor del consumidor.

El Alto Tribunal considera nuevamente que la información facilitada por parte de la entidad en la fase de comercialización del préstamo no cumplió con los requisitos establecidos por la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, refrendada por el propio Tribunal Supremo en sus anteriores sentencias de fecha 15 de noviembre de 2017 y 31 de octubre de 2018.

El Supremo afirma que el incumplimiento reside en el hecho de que desde la entidad se proporcionó una información absolutamente insuficiente, lo que llevó a los demandantes a contratar sin conocer los elementos básicos del funcionamiento y riesgos del producto.

De la misma manera, cabe destacar del contenido de la sentencia la reiteración que hace el Tribunal sobre la necesidad de que toda entidad cumpla una serie de requisitos informativos y de transparencia para que el negocio jurídico pueda ser considerado válido. En concreto, indica que:

“es esencial que el banco informe al cliente sobre la carga económica que en caso de fluctuación de la divisa le podría suponer en euros, tanto el pago de las cuotas de amortización como el pago del capital pendiente de amortizar al que debería hacer frente en caso de vencimiento anticipado del préstamo o la trascendencia que el incremento del capital pendiente de amortizar, computado en euros, le supondrá en caso de que pretenda cambiar desde la divisa al euro. También debe ser informado de que la devaluación, por encima de ciertos límites, del euro frente a la divisa extranjera otorga al banco la facultad de exigir nuevas garantías, así como de las consecuencias de no prestar esas garantías suplementarias.”

En definitiva, se podría afirmar que es pacífica la interpretación de los tribunales con respecto a las controvertidas comercializaciones de las hipotecas multidivisa entre consumidores y entidades financieras. A pesar de este hecho, el éxito de un procedimiento de estas características pasa por analizar exhaustivamente cuál fue la información que se facilitó por parte de la entidad o, más bien, la que se omitió o no se proporcionó. Por este motivo, desde Castellucci Abogados consideramos imprescindible realizar un análisis previo y personalizado de cada caso, con el fin de poder establecer unas garantías mínimas de éxito del procedimiento.